Poseedora de una portentosa y sensual voz rebosante de matices
que mereció el interés de la industria. Sus cuerdas vocales expresan el poderío
del soul y se atreven con algunas incursiones jazzísticas demostrando un aplomo
que le han valido comparaciones con Etta James o Ella
Fitzgerald.
Adele empezó a cantar cuando tenía cuatro años
y desde entonces, se obsesionó por las voces. Su mayor influencia fue el grupo
Pop Spice Girls, aunque ella también se considera fanática de Jill Scott, Etta
James y The Cure.
Cuando era niña, Adele imitaba a las Spice
Girls y a Gabrielle en fiestas familiares.”Mi mamá es muy artística. Ella ponía
todas las lámparas para que hicieran una gran luz. Ellos después se sentaban en
la cama”, contó.


.jpg)